Hampâté Bâ decía: “Cada vez que muere un anciano en África, es como si se quemara una biblioteca.” Este libro que hoy presentamos es una biblioteca viva, una joya que preserva la sabiduría ancestral.
Amkoullel, el niño fulbé no es solo una autobiografía: es una travesía íntima por la memoria de África Occidental, narrada por uno de sus más grandes sabios. Amadou Hampâté Bâ, escritor, etnólogo y defensor de la oralidad africana, nos ofrece en esta obra el relato de sus primeros años de vida en Malí, en el seno de la cultura fulbé.
Desde la primera página, el lector se sumerge en un universo donde la palabra tiene poder, donde los ancianos son bibliotecas vivas, y donde la educación se transmite tanto en la escuela coránica como en los patios familiares. Hampâté Bâ reconstruye su infancia con una ternura y precisión que convierten cada escena en un testimonio de resistencia cultural frente al avance del colonialismo francés.
El libro es también un espejo de tensiones: entre tradición y modernidad, entre oralidad y escritura, entre identidad africana y las imposiciones externas. Pero lejos de caer en la nostalgia o el resentimiento, el autor nos invita a comprender la riqueza de una infancia vivida entre griots, comerciantes, sabios y madres fuertes.
Su estilo narrativo es cálido, evocador y profundamente humano. Cada capítulo es una lección de vida, una celebración de la diversidad cultural, y una reivindicación de la dignidad africana.
Ideal para quienes buscan literatura que trascienda fronteras, que dialogue con la historia y que celebre la memoria como acto de resistencia.