El colibrí y la acacia, de Maher Abder-Rahman: una mirada íntima a la revolución tunecina

Maher Abder-Rahman es un escritor y periodista tunecino-británico con una sólida trayectoria en el ámbito de la comunicación y la literatura. Formado en Periodismo y Ciencias de la Información en Túnez y Estados Unidos, ha trabajado como redactor jefe en medios de gran alcance como la cadena pública tunecina y MBC, el primer canal panárabe con sede en Londres.

Su obra literaria se caracteriza por una mirada crítica y poética sobre la sociedad tunecina, especialmente en el contexto de la revolución de 2011. Entre sus títulos más destacados se encuentran El colibrí y la acacia, Ain Hamam, la fuente de las palomas, Mea-Culpa, y el ensayo Diario de un portador de micrófono, donde reflexiona sobre el papel del periodismo en tiempos convulsos.

En abril de 2024, Abder-Rahman participó como ponente en las VI Jornadas Internacionales de Literaturas Africanas, celebradas en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. Su intervención, titulada “Literatura y medios de comunicación en el Túnez postrevolucionario”, ofreció una mirada profunda sobre el vínculo entre narrativa y periodismo en contextos de transformación política.

Su obra y pensamiento invitan a explorar cómo la literatura puede ser una forma de resistencia, memoria y reconstrucción identitaria en sociedades marcadas por el cambio.

En El colibrí y la acacia, Maher Abder-Rahman nos sumerge en una historia que combina lo íntimo con lo político, lo cotidiano con lo simbólico. La novela sigue a Samir Touzni, un joven del sur de Túnez que, tras estudiar medios de comunicación, se ve atrapado en la frustración de un futuro incierto. Su vida da un giro cuando empieza a trabajar como camarógrafo en una cadena de noticias, convirtiéndose en testigo directo de los abusos del régimen.

Lo que hace especial esta obra es su capacidad para entrelazar el despertar personal de Samir con el despertar colectivo de un país. El colibrí, que aparece como símbolo recurrente, representa la resistencia silenciosa, la belleza frágil que se niega a desaparecer. La acacia, por su parte, evoca las raíces profundas de una identidad que lucha por no ser olvidada.

Abder-Rahman no solo narra una historia de revolución, sino que también plantea preguntas sobre la memoria, la lengua, el origen y el poder de la imagen. Su estilo mezcla poesía, crónica y denuncia, creando una atmósfera que invita al lector a mirar más allá de los hechos y conectar con las emociones que los impulsan.